Mientras el comercio mundial se transforma, el impacto ambiental de las cadenas de suministro se ha convertido en la primera prioridad de las empresas. Con el Pacto Verde Europeo y el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (MAFC), reducir las emisiones en el transporte internacional ya no es una opción, sino una obligación legal y comercial.
1. Flotas Euro-6 y vehículos con combustibles alternativos
Los vehículos de bajas emisiones de nuestra flota, conformes a la norma Euro-6, emiten hasta un 30% menos de CO2 que los métodos de transporte convencionales. Siguiendo de cerca las tecnologías de biocombustibles alternativos y de vehículos pesados eléctricos, avanzamos con paso firme hacia nuestro objetivo de neutralidad de carbono.
2. Hasta un 60% de ahorro de carbono con el transporte intermodal
Nuestro modelo intermodal, que integra carretera, ferrocarril y líneas ro-ro, minimiza los kilómetros recorridos en los envíos de larga distancia. Une la ventaja de bajas emisiones del tren y del barco con la flexibilidad de la carretera.
3. Optimización digital de rutas y eliminación del kilómetro en vacío
Nuestros sistemas de gestión de flota asistidos por inteligencia artificial mantienen los vehículos en la ruta más eficiente y automatizan la asignación de cargas de retorno, reduciendo el porcentaje de kilómetros en vacío por debajo del 2%.